¿QUÉ COMEMOS REALMENTE?

Poco a poco iremos avanzando en el tema de la nutrición, para que logremos comprender aquello que realmente alimenta al ser humano…

Aspectos prácticos para la nutrición sobre la base científica-espiritual.

Autor: Otto Wolf Traducción: Ana Maria Rauh


Parte 1.

Introducción

Quién con la nutrición se ocupa, pronto podrá constatar, de que en pocos campos existen tantas contradicciones como en aquel de la nutrición. Es un hecho, que en los países civilizados durante las épocas de paz existe alimento en abundancia, razón por la cual muchas personas están convencidas, que nuestra nutrición es tan buena como nunca antes.


Hay muchas voces que sostienen, que esto es el caso únicamente con respecto a lo cuantitativo y que la nutrición de la actualidad es tan mala como nunca antes. Y por tal razón deberíamos retornar a la alimentación original del hombre.

Pero, ¿cuál es la alimentación original? Unos dicen que es la carne, pan, dicen otros. Pero, ¿qué carne, y que pan? Para algunos se sobre-entiende, que solamente el pan integral es auténtico pan, otros hasta advierten en su contra y recomiendan al pan blanco, dado que no ocasiona problemas de digestión. Y hay quienes recomiendan una vida sin pan. De la misma manera, muchas personas están convencidas, de que únicamente la dieta cruda es un alimento sano. Pero, otros argumentan de que recién a través de la cocción el alimento se torna más digestible, más tolerable y que la dieta cruda por lo tanto no se tolera muy bien.

A todas esas contradicciones se agregó el debate aun no resuelto, acerca de la grasa que debe ser empleada y frente a la cual debemos advertir: ¿manteca o margarina? Ejemplos de esta clase podríamos seguir enumerando.





¿Quién tiene razón? El hombre moderno exige pruebas. Y cada uno de los representantes de las ideas opuestas ofrece “pruebas”, a menudo, experiencias propias, alegando por ejemplo, que ha estado enfermo durante años, hasta que se atuvo a la forma nutricional por él recomendada, diciendo, que desde entonces está sano. Y su conclusión necesaria es: si todas las personas comieran lo que el come, todas estarían sanas. No tenemos que poner en juicio la experiencia individual, pero, hay que ver, si todas las personas reaccionan de igual manera. Naturalmente, también la ciencia se ha ocupado de la nutrición. En la actualidad, por la investigación se sabe con exactitud, cuantas calorías, vitaminas, proteínas, grasas, etc. necesita el hombre. Tenemos que tener en claro, que esas investigaciones nunca las podemos dar por concluidas y que siempre se agrega algo “nuevo”, que de inmediato se divulga en el mundo, razón por la cual entonces “lo viejo”, es considerado como totalmente caduco. A comienzos de la investigación se ha llegado a la conclusión de que por ejemplo únicamente la parte del almidón del trigo sirve a la nutrición, mientras que las capas de la envoltura no pueden ser digeridas, siendo por lo tanto una carga inútil. Hoy sabemos, que justamente ese lastre es indispensable para la digestión.

Hace pocos años se estaba seguro, de que únicamente las grasas vegetales son saludables y que todas las grasas animales deberían ser evitadas en lo posible. En el ínterin se sabe, que las grasas de los peces de aguas frías, tales como la caballa, poseen cualidades valiosas, que por ejemplo sirven como prevención al infarto cardíaco. Estos aceites de pescado, por cierto no son grasas vegetales! Además, a menudo se escucha por el lado científico, que el hombre necesita imprescindiblemente determinados, así llamados aminoácidos esenciales, que sobre todo se encuentran en la carne, de modo tal, que una alimentación exclusivamente vegetariana no puede ser suficiente. Por otra parte, existen muchas investigaciones, que muestran inequívocamente, que los vegetarianos no muestran síntomas de deficiencias y que a la larga, sin duda alguna, son más sanos. Con ello, de ninguna manera queremos afirmar, que los resultados científicos son incorrectos. A menudo solamente son teóricos o son unilaterales y son superpuestos por otros factores, que no pueden ser registrados fácilmente por la “ciencia”. ¿Qué debemos hacer entonces? ¿Probar todas las propuestas? ¿Dejar de lado todo la cuestionable? Ese dilema le era familiar ya, al humorista norteamericano Mark Twain (1835-1910), dado, que cierta vez escribió: “el alimento mas seguro es el agua, tomada en cantidad moderada”. Pero, ni esto está cobrando validez total en la actualidad: en muchos lugares el agua potable es casi intomable, ya sea por una excesiva adición de cloro, por pesticidas vegetales, fertilizantes químicos del agro o por el hecho de que reiteradas veces ya, por consumo humano o industrial. Por lo tanto, ha dejado de ser un alimento incondicionalmente “seguro”. Hasta las hoy imprescindibles “preparaciones” son problemáticas. Pueden ofrecer una amplia des-intoxicación, pero el verdadero significado del agua, es ser un portador irremplazable de vida. El significado y la importancia del agua es claramente vivenciable por cada habitante de las regiones secas. Sin agua, no puede haber vida. La cuestión es, si un agua tan maltratada como muchos seres humanos lo tienen que beber hoy, aun es portador de vida, a diferencia del agua fresca del manantial. Hasta el agua de lluvia que cae del cielo, es problemática en la actualidad, tal, como lo muestra, la lluvia ácida. ¿Cómo podemos entender las mencionadas contradicciones y llegar a una CONCLUSIÓN PROPIA? Un “logro”por demás espectacular o un resultado científico exacto pueden ser objetivamente correctos, sin dar con la esencia del asunto. Las contradicciones muestran un problema fundamental de la vida actual: conocemos un sin número de pormenores, que hasta pueden ser medidos y modificados, no pudiendo ser comprendida la esencia del asunto, a menudo, ni se la ve. En el caso de la nutrición la pregunta es: ¿Por qué tenemos que comer? ¿Por qué muere el hombre al no ingerir alimentos? ¿Por qué, no podemos vivir simplemente de agua, sal piedras, madera?


Por una correcta percepción, en épocas pasadas se ha formulado el término de VIVERES, vale decir, mediadores de vida que el hombre se sumunistra de esta manera. Evidentemente, las piedras, la sal y la madera no contienen vida y por tal razón, el hombre no puede recibir nada de ellos. Por supuesto, y como siempre, hay algunas excepciones: es así que el taladro (insecto-gorgojo), puede vivir de la madera, para él la madera es vívere, no para el hombre. Fundamentalmente cobra validez:

VIVERES PUEDEN SER SOLAMENTE AQUELLOS QUE CONTIENEN VIDA. Este discernimiento puede ser nuevo para el hombre moderno, pero en realidad es antiguo. De Ángelus Silesius (1624-1677) es la siguiente estrofa: El pan no nos alimenta, lo que en el pan nos nutre Es la eterna palabra de Dios, es vida y es espíritu. (Podría ser, que originalmente en lugar de “palabra”, estaba el término “luz”, que en esa época era mas usual utilizar el término de “palabra de Dios”, en lugar del término mas certero de “luz”.) con ello, Ángelus Silesius quería decir, que no nos alimenta la sustancia como tal, sino el “contenido”, la fuerza de la vida y el espíritu. Al hombre moderno le tiene que parecer directamente herético, que con el pan estamos comiendo la palabra de Dios y el Espíritu de Dios. ¿Acaso el hombre moderno sabe, lo que de hecho es la vida, es el espíritu? Pero, en estos dos renglones está contenida mucha más sabiduría, que los tantos pormenores, que hoy conocemos. Antes de la época moderna, para todos los hombres era vivenciable, que los víveres son una dádiva de Dios y que es un pecado tirarlos, cosa que hoy sucede con toneladas de víveres. Los restos de comidas o los residuos antiguamente servía como alimento para los cerdos o eran llevados al compost, pero, de ninguna manera, eran “sacados del mercado”, como hoy se denomina la destrucción de toneladas de alimento. En el curso de las investigaciones científico-naturales, los hombres no han orientado su mirada hacia la vida como fuerza, sino hacia las sustancias, vale decir en realidad, hacia la “envoltura”, dado, que la vida es una fuerza especial, que puede estar sujeta únicamente a determinadas sustancias. Cuando ya no se percibía realmente lo que es la vida, tampoco se pudo entender mas la expresión VIVERES. Es por ello, que hoy se prefiere hablar de productos alimenticios. Y ello, en parte tiene su justificación, dado, que no todo lo que comemos, son víveres, por ejemplo la sal, que no sirve a la vida, sino a fines superiores, tal, como lo veremos mas adelante. También los así llamados materias de lastre, que en realidad son indigeribles, no contienen vida –por lo tanto no nos nutren- sirven sin embargo, a los procesos de vida. De los víveres y alimentos podemos diferenciar asimismo, los así llamados ESTIMULANTES, que ni nos aprovisionan con vida, ni son necesarios como alimento. Sirven exclusivamente al placer y cobran casi siempre un efecto destructor o de descomposición sobre la vida. A ellos pertenecen en primer lugar el café, el té (negro), el alcohol, el tabaco, el azúcar y los diversos estimulantes. Es por lo tanto la vida, que transmite vívere. Como hoy se cree que no podemos ya captar la vida como fuerza, aparece como declaración sobre la leche, cuantas calorías están contenidas en 100ml. Calorías indican, cuanto calor se genera en oportunidad de la combustión de la sustancia en cuestión. (La moderna denominación Joule es meramente una unidad diferente.) Se habla también del “valor de combustión”, o de “contenido energético” de un alimento. Esto, hasta es útil en cierta medida, se desvía de la esencia del asunto. Se trata allí de conceptos técnicos, que poseen su justificación. En los víveres empero, no importa el valor de combustión, sino el contenido de vida. La bencina (nafta), la cera, la parafina y otros, poseen un elevado contenido energético y valor de combustión y sin embargo no son víveres. También el listado en la declaración, con respecto a hidratos de carbono, grasas, proteínas, minerales, vitaminas, etc. es un recurso que poco aporta, dado, que esas denominaciones no captan lo esencial: la vida. ¿Qué alimento es entonces rico en vida? Como a la vida no la podemos determinar como a las calorías, deberíamos partir de la vida misma. El ser humano que aun no ha nacido, recibe su vida a través de la madre. También después de nacer, la madre lo aprovisiona con leche, que para el lactante es el alimento ideal y adecuado. Alrededor de los meses, tiene lugar una transición paulatina a las frutas, el cereal, la leche de vaca, etc, que contienen vida. ¿De donde la vaca obtiene su vida? Naturalmente, de su alimento, las plantas, dado que la vaca es puramente vegetariana. Es muy revelador, que desde las épocas antiguas, los hombres comen solamente la carne de animales que no son carnívoros. ¿Cuál será la razón? La vaca obtiene su vida de las plantas, el gato empero de ratones, que a su vez son vegetarianos. Para la comprensión de esas situaciones tenemos que saber, que únicamente el mundo vegetal está en condiciones de desarrollar vida realmente NUEVA, de la cual luego viven los animales. Al comer luego la carne de un animal, asimilamos directamente la vida del animal, pero indirectamente esta vida procede de la planta. Vale decir, la vida que actúa en el animal en realidad ya es de “segunda mano”, como se dice ahora. El animal no tiene la vida de si mismo, sino de la planta y esta a su vez, de la luz solar, y dentro de ésta, actúa el Espíritu de Dios, tal como antiguamente se lo percibía certeramente. La vida mucho más concentrada está presente en la planta. Si comiéramos un animal que a su vez son carnívoros, seguiríamos teniendo un alimento, pero apenas víveres, porque la vida que en definitiva proviene de la luz del sol, paulatinamente ha sido modificado a través del pasaje de: luz = planta = animal = animal = ser humano. No se trata aquí de una discusión teórica sino de una discusión de máxima importancia práctica. La conclusión puede ser únicamente, de que la comida vegetariana es el alimento mas real. Podemos observar la cantidad de alimento (vegetal) en libras, para producir una libra de carne. Vale decir, que para producir una libra de carne vacuna se necesita por ejemplo 9,5 libras de cereal, para carne de gallina aproximadamente 2 libras de cereal. Esas relaciones arrojan luz sobre la situación alimentaria mundial: Si a las superficies sobre las cuales se cultiva forrajes para ganado vacuno y porcino para el consumo de carne se las dedicara al cultivo de cereal y verdura para alimento humano, podríamos abastecer ampliamente la nutrición humana. En suma, la comida vegetariana contiene mayor vida que la comida preparada con carne animal. Que esta última, así y todo, tiene su importancia y justificación, lo expondremos mas adelante.



¿DE DONDE PROCEDE LA VIDA?


Hemos mencionado, que la vaca percibe su vida de la planta, lo que en principio cobra validez para todos los animales, que por tal razón, son señalados como heterotrópicos, , lo que significa, que se “alimentan de otros”. ¿Per de donde obtiene la planta su vida? Las plantas son señaladas como autotrópicas, lo que significa “auto nutrientes”. Esa palabra da lugar a confusión, dado que la planta tiene que recibir su vida de alguna parte y no de si misma. Según el modo de pensar inculcado en la actualidad al hombre, la mayoría de las personas cree, que la planta vive de potasio, fósforo y nitrógeno de la misma manera como el animal vive las plantas. Esa convicción se basa sobre un pensamiento equivocado. El animal mantiene su vida, mediante la vida de la planta. La vida es una fuerza y solo periódicamente está sujeta a la sustancia y es por esto, que la planta no puede extraer vida de las sustancias potasio, fósforo y nitrógeno, porque se trata de sustancias muertas. La simple observación ya nos muestra, que lo importante para la planta es la LUZ. La luz es una fuerza semejante a la vida. Mientras que está verde, la planta puede asimilar la luz directamente. En la actualidad, estos procesos se han investigado con exactitud: se sabe, que la planta con la ayuda de la sustancia verde (clorofila) asimila la luz y así, del ácido carbónico inhalado y el agua, puede desarrollar su sustancia de vida, los hidratos de carbono, dentro de los cuales entonces actúa vida. Por lo tanto, la vida procede de la luz solar! Dicho de otra manera: LA VIDA ES LUZ SOLAR TRANSFORMADA. Que significado tienen entonces los mencionados minerales en ocasión de aplicar el abono: La vida es lo mas universal que existe y necesita por lo tanto, diferentes portadores a los cuales puede unirse. Agua, es uno de los principales portadores de vida, sin embargo, el “agua viviente” es algo muy diferente. En la antigüedad se diferenciaba muy estrictamente entre el agua común y el agua viviente. Toda savia viviente, o que aun contiene vida contiene por ejemplo potasio, por pertenecer según todas sus cualidades al agua. En los hidratos de carbono que la planta forma, se ha dotado de vida al agua, dado, que la denominación lo dice: aleación de carbono y agua, lo cual es una descripción exacta. Para poder manejarse con esas sustancias, aparte de potasio, la planta también necesita fósforo, que por cierto no entra al viviente hidrato de carbono, sino, que es necesario para que la planta esté en condiciones de desarrollar hidratos de carbono y pueda dominar ese metabolismo. Lo respectivo cobra validez para el oxígeno y la proteína. Ciertamente no existe planta alguna que consiste únicamente de hidratos de carbono. Como sustancia vital, necesita asimismo, una cierta cantidad de proteína que alcanza su importancia principal, como en el animal y en el hombre. Determinadas plantas pueden extraer nitrógeno del aire de otro modo, tienen que implementarse los productos de eliminación animal (estiércol), que poseen un contenido de nitrógeno para usarlas como abono. Aquí, el nitrógeno está presente en forma orgánica. Si a la planta le ofrecemos sales potásicas, que en realidad están presentes por doquier en el suelo y se la brindamos en cantidades mayores, mediante las mismas puede recepcionar agua en mayores cantidades. Pero, esto no significa que con ello también se ha elevado el contenido de vida, de hecho, puede tratarse también de agua muerta, o celulosa endurecida, que ya no contiene una vida utilizable. Y como la vida –como ya lo hemos dicho- no puede ser medida indiscriminadamente, a diferencia de un resultado que se obtiene mediante el peso, se cree, que mediante un mayor rendimiento cuantitativo, se ha producido a su vez, una mayor cantidad de alimento real. Lo mismo equivale para el nitrógeno. De modo orgánico, puede ser obtenido del abono organico, siendo, que así se mantiene en circuito de la vida. En el abono artificial empero el nitrógeno está presente en forma de nitrato, que es de fácil solubilidad y que por consiguiente fácilmente puede ser absorbido por la planta y hasta tiene que ser absorbido, razón por la cual pueden producirse residuales de nitratos que son extremadamente problemáticos, dado, que pueden ser transformados en los tóxicos y cancerígenos nitrosaminas. A través de la disolubilidad la planta prácticamente es obligada a absorber esas sustancias, siendo una cuestión aparte, si luego puede elaborarlas y transformarlas de acuerdo a su metabolismo. De todos modos, un abono procedente del establo equivocadamente tratado e inadecuadamente almacenado puede tener un efecto similar o hasta peor que el abono artificial.

Mediante el abono a la planta en realidad solamente se le proporcionan instrumentos, materias auxiliares, con cuya ayuda puede desarrollar vida, mediante la luz. La vida misma no la puede obtener mediante el abono. Por cierto que este es de utilidad mayor, cuanto mas vivo, vale decir, mas orgánico es ese abono. El abono puede proceder de un lado completamente diferente, puede proceder de la luz y de la vida misma. Esto, se intenta en la agricultura BIODINAMICA, que se remite a Rudolf Steiner. Estos productos se encuentran en el comercio bajo la denominación “DEMETER”. Los agricultores que trabajan basándose en ese conocimiento, parten del concepto, de que no solo la luz solar participa del crecimiento de las plantas, sino todo el cosmos. Al compenetrarnos de los diferentes efectos cósmicos, lo que actualmente es posible en su totalidad mediante apropiados preparados orgánicos, podemos estimular la recepción de los efectos cósmicos por parte de la planta, fortaleciendo así, la real calidad de la vida. En los correspondientes productos, este efecto se nota no solamente en un mejor estado de la planta, sino también en la salud animal y en una mejora del gusto de lo producido. La situación nutricional en su conjunto, en las últimas décadas ha experimentado un cambio en el sentido, de que el rendimiento del suelo ha mostrado un considerable aumento. Esto ha sido posible, mediante métodos de cultivo INTENSIVOS. A ello ha contribuido en primer lugar, que ha sido posible intervenir en el cultivo de las plantas y en la cría de los animales de manera tal, que tuviesen mayor “rendimiento” y datos fácilmente controlables, como contenido de gluten y almidón, capacidad de horneado, etc., pero no, en contenido de vida, o ensayos nutricionales a largo plazo, tal como se realizan con la leche. Es significativo para toda la nutrición, que esta manera de cultivo para la planta conforma un rendimiento máximo, que prontamente se agota, de modo tal, que es necesario comprar nuevos granos para la siembra. Esto cobra validez asimismo para las papas como también para otras plantas y hasta para los animales. Esto significa a su vez, de que las fuerzas de procreación se agotan. Originalmente, las diferentes clases de cereales eran sencillas y resistentes, mientras que las especies manipuladas dependen de abonos artificiales y agroquímicos, la así llamada “protección vegetal”, para poder mantener su capacidad de vida. El examen de una nueva clase de cereal se lleva a cabo sobre un campo con abono artificial indicado. Si la planta no lo tolera, es descartada. Esto, es un modo lógico de pensar, pero no, BIOLÓGICO, dado, que recién el poder del abono posibilita este cultivo con miras a incrementar el rendimiento. Es así, que esta manera y el abono artificial se corresponden mutuamente, dado que el máximo rendimiento requiere de “instrumentos” respectivos; tal como hemos mencionado antes, el suministro de nitrógeno, fósforo y potasio. Las plantas aun no especializadas a un rendimiento y aun viven en equilibrio con el medio ambiente no necesitan ese apoyo, dado, que un suelo con plenitud de vida establece el armonioso equilibrio con el cúmulo de las diversas plantas. Lo mismo cobra validez para los animales criados de este modo no natural: vacunos, porcinos, gallinas ponedoras y otros “productores orgánicos”. Estos dependen de una alimentación especial. El elevado rendimiento de una vaca “moderna”, que diariamente con su gigantesca ubre produce dos veces por día de 20 a 25 litros de leche, es posible asimismo únicamente a causa de la alimentación con el así llamado “forraje de ceba”, siendo, que queda sin definir, de donde proviene esa fuerza. Una eventual declaración con respecto a calorías, Joule, proteínas, vitaminas, minerales, etc., de nada sirve, como tampoco las declaraciones de la leche acerca del real contenido de la vida y la calidad de las sustancias. A pesar de que estos datos hasta cierto punto son necesarios, nada tienen que ver con la esencia del asunto. En definitiva es lo mismo, como si a una pieza musical se la evaluará únicamente según su volumen.


Por cierto, que una vaca con semejante rendimiento lácteo necesita un suministro de calcio. Pero depende de donde proviene. Es así, que durante años se le dio de comer “harina de huesos” a las vacas, irreflexivamente, conjuntamente con proteínas, dado, que las vacas también lo “necesitan”, que en la mayoría de las veces procede del empleo de cadáveres. Se desestimó el hecho de que los vacunos son rigurosamente vegetarianos y que por lo tanto, la alimentación con productos animales, que en gran parte a la vez proceden de origen vacuno, es absolutamente antinatural. De esta manera se obligaba ciertamente a los vacunos al canibalismo. Esta clase de alimentación es la expresión de una pérdida absoluta de sensibilidad con respecto a la necesidad del animal, como consecuencia de un modo de pensar puramente materialista en la cual solo depende de la sustancia, dejando de lado su calidad a favor al rendimiento. Recién cuando apareció la así llamada “vaca loca” –demencia vacuna (BSE, o sea, una destrucción de la sustancia cerebral y cuando se dieron cuenta que esto estaba relacionado con la alimentación, finalmente, entre los años 1988-1990 en los diferentes países se produjo la prohibición de estos aditivos. Per sería mas adecuado, llamar a esa perversa manera de alimentación “demencia humana”, dado que la enfermedad fue ocasionada por una locura humana. Esa locura consiste, en que un animal, o bien una planta, debe producir según las mismas leyes químicas como una fábrica química, razón por la cual debe ser tratada industrialmente de la misma manera – una concepción demente, realmente patológica, que ha provocado no solamente pérdidas materiales incalculables, sino gravísima pena para el hombre y el animal. Es momento, de que tomemos en cuenta, de que aquí no se trata de algo así como un accidente de trabajo, sino de un grave error del pensamiento y del comportamiento del hombre frente a la naturaleza y a la vida. La evidente pérdida del instinto en el trato con la naturaleza, tiene que ser reemplazada ahora mediante el conocimiento de las relaciones. A continuación, diversos ejemplos nos mostrarán, que lo significativo no son los trastornos a corto plazo o los de un primer plano, a través de una alimentación inadecuada o con carencias, sino mucho mas decisivas para la vida en su conjunto son las influencias a largo plazo. El conocimiento de estas relaciones no puede ser obtenido mediante la investigación de unidades menores, tales como priones, agente químico, sustancias activas, genes, etc, sino únicamente mediante el reconocimiento de la esencia y el sentido de la vida y la nutrición. Por otra parte, Rudolf Steiner en su conferencia del 13 de enero de 1923 a partir de su conocimiento de estas relaciones ha referido lo que sucedería, si por ejemplo a un buey se le diera carne como alimento: “generaría sustancias dañinas, que afectarían al cerebro y el buey sería afectado de locura”. ¿Pero qué es ese “volverse loco”, sino la así llamada demencia vacuna”?


LA DIETA CRUDA ES “ALIMENTO SOLAR” Con ello, se formula la pregunta: ¿Cómo podemos mantener la vida dentro de la planta o dentro de la carne? La usanza habitual puede dar una respuesta al respecto: las frutas generalmente se comen crudas. ¿Por qué, se cocinan entonces las papas y se hornea el cereal para obtener el pan? El calor significa una transformación, una leve descomposición. Y es justamente esta circunstancia, la que intimida a los vegetarianos, por el hecho de que de esa manera se destruye algo, algo se pierde. En ocasión de una observación mas detenida, vemos que el asunto es así: La fruta madura ya ha sido “cocinada” por el sol. La denominación “alimento solar” es adecuada para ella. Cuando en el otoño tenemos pocos días con sol, las uvas quedan amargas, las manzanas quedan duras, etc.. Dicho mas exactamente: el calor solar transforma el almidón y los ácidos producidos por la planta, en azúcar y en aroma, como expresión de madurez. Esto, en cada planta es diferente; en la cereza y en la fresa esto sucede con rapidez, en la manzana con mayor lentitud, lo cual conduce a que la fruta pueda conservarse durante mayor tiempo. Toda ama de casa sabe, que las frutas no-maduras mediante la cocción pueden ser consumidas. De hecho, la cocción es una especie de post-maduración o pre-digestión, lo cual ya se sabía en la antigua Grecia, dado, que empleaban la palabra “Pepsis” para cocinar y para digerir. Mediante el adecuado tratamiento calórico, por lo tanto un alimento se abre al empleo, mediante lo cual la tarea de la digestión se alivia. Depende del alimento, por cuanto tiempo tenemos que exponerlo a que temperatura. Sucede, que el ser humano es propenso a los extremos: es así, que hay personas, que en lo posible únicamente consumen alimento hervido, por el hecho de que le “cae mejor”, vale decir, que le resulta ser mas digerible. A la larga, per esa digestión mas liviana conduce a una debilidad creciente en la digestión. Por otra parte una exclusiva dieta cruda puede ser una carga, dado, que ocupa a todo el ser, excesivamente con la digestión. Una nutrición con dieta cruda durante algunas semanas, a modo de cura, promueve un cambio en todo el organismo, que ha mostrado ser beneficioso, justamente en el caso de las enfermedades crónicas. Del mismo modo, la así llamada “dieta suave”, conforma un alivio pasajero para un organismo debilitado, pero que no es indicado para el uso permanente. La persona sana, por lo tanto, no necesita comer exclusivamente una dieta cruda, se trata allí, de una alimentación curativa. De los alimentos diarios, debería comerse una tercera parte en forma cruda. Al respecto, debería tomarse en cuenta, que crudo a su vez debería llamarse fresco. Una manzana que ha estado almacenada durante medio año, por cierto que ha perdido gran parte de sus vitaminas. Del mismo modo, las frutas secas, aunque no han sido cocinadas, solo son relativamente frescas. No hace falta remarcar, que “fresco de la lata”, es todo, menos fresco. Depende en primer lugar del respectivo alimento, lo que se consume fresco y aquello que se consume cocinado. Las frutas ya han sido cocinadas por el sol, no así, las papas. En el caso de los granos del cereal, que de hecho son frutos, lo dicho no viene al caso sin más ni más. Desde épocas antiguas por tal razón se ha molido al cereal y se lo ha comido a modo de gacha, o pasta, pero, en medida mucho mayor, como pan, lo cual constituye un proceso muy especial, a cuya significación e importancia nos referiremos mas adelante. Así y todo, puede ser que esta preparación no sea suficiente para algunas personas. Es así, que ha quedado en evidencia justamente en personas que frecuentemente padecen infecciones (sobre todo, gripe –vale decir, infecciones virósicas) que les puede ser ayudado, al comer Muesli –preparado con granos- FRESCO.

Fuente

¿QUÉ COMEMOS REALMENTE? Aspectos prácticos para la nutrición sobre la base científica-espiritual.

Autor: Otto Wolf Traducción: Ana Maria Rauh


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En nuestra próxima publicación estaremos hablando de “La conservación de alimentos y de la leche” con la continuación de este interesante articulo.. No te lo pierdas!


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